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Criterios de selección

Los emprendedores sociales pueden trabajar en varios campos. Entre las áreas más comunes está la salud, educación, medio ambiente, micro-finanzas y desarrollo de empresas. Puesto que una intervención equilibrada requiere un enfoque global, sus actividades abarcan a menudo varios campos al mismo tiempo.

A la hora de seleccionar a los miembros de su red, la Fundación Schwab busca una serie de criterios que juntos caracterizan al emprendedor social excepcional.
Son los siguientes:

  1. Innovación
    El candidato ha generado un cambio social transformando las prácticas tradicionales. Tal transformación puede haberse conseguido gracias a un producto o servicio innovador, la puesta en práctica de un nuevo enfoque, o la aplicación más minuciosa o rigurosa de una tecnología, idea o enfoque ya conocido. Lo que caracteriza a un emprendedor social es tener una idea que rompa moldes y conseguir llevarla a cabo con éxito.
  2. Alcance y expansión
    La iniciativa del emprendedor social ha llegado más allá de su ámbito inicial y ha sido adaptada con éxito a otros lugares, por el emprendedor o por otras personas que han reproducido y/o adaptado los elementos de la iniciativa.
  3. Replicabilidad
    Los elementos de la iniciativa pueden transferirse a otras regiones y se pueden reproducir a gran escala. El emprendedor social comparte con otros los medios, enfoques y técnicas que son vitales para llevar a cabo la iniciativa en diversos lugares.
  4. Sustentabilidad
    El candidato ha generado las condiciones sociales y/o instituciones necesarias para sustentar la iniciativa y dedica la mayoría de su tiempo a ello. La organización está llegando a cierto nivel de auto-financiación, con cuotas o rentas o crea asociaciones mutuamente beneficiosas con el sector privado o el sector público. En lo posible, se consigue cumplir con los objetivos económicos. En cualquier caso, es una clara diferencia con la caridad tradicional y una apuesta directa por el empoderamiento basado en la comunidad y la sustentabilidad. Existe también una diferencia con el mundo de los negocios tradicional. La prioridad es la creación de valor añadido en el ámbito social y medioambiental. Los ingresos son medios para llegar a un fin, y no un fin en sí mismo.
  5. Impacto social positivo y directo
    El candidato ha fundado, creado y llevado a cabo la iniciativa emprendedora directamente, junto a los marginados y personas afectadas. El impacto se puede cuantificar, hay personas que pueden confirmar los resultados y existe numerosa documentación. No hay externalidades negativas de consideración. En muy pocos casos, la Fundación tomará en cuenta la candidatura de una organización no gubernamental intermediaria o de una fundación que trabaja en el ámbito social aportando ayuda financiera y técnica a las comunidades.
  6. Modelo a seguir
    El candidato es una persona que puede servir de modelo para los emprendedores sociales del futuro y para el público en general.
    Sus referencias tienen que confirmar la integridad indiscutible del candidato.
  7. Valor añadido
    A la hora de considerar la aceptación de un candidato para la red Schwab, la Fundación debe considerar las posibilidades que tiene de proporcionar más legitimidad, más contactos y más recursos que puedan consolidar y reproducir las iniciativas del candidato. Los candidatos deben mostrar su interés en construir una red de emprendedores sociales excepcionales que estimule, apoye y ayude mutuamente a sus miembros.